viernes, 30 de diciembre de 2011

EFÍMERO

-¡No!- el ave cayó.
En tan sólo un instante, tan fugaz, tan efímero, y tan eterno al mismo tiempo. El sonido de la escopeta aún se podía sentir, aún te podía herir; y luego un silencio se apoderó de el lugar.
El silencio, mi voz más fuerte en ese momento.
Me quede parada frente al ave herida, sin poder hacer nada, mi cuerpo no me respondía.¡Ayúdale! me dije, pero mi cuerpo no me respondía, ¡Ayúdale!, pero nada.
Mi hermano llegó, se acercó al ave, y la cogió entre las manos; yo seguía sin moverme, me miró y silencio se hizo más profundo.
Hay acciones, hay palabras, que hablan con un lenguaje de silencio, pero que llevan con sigo un mensaje eterno, y un profundo sentimiento. Yo lo comprendí por fin, mirando al ave muerta, mirando a mi hermano en su silencio.
En mi mente aparecieron las imágenes de esos días, en que un ave hermosa volaba por el cielo, por un cielo azul; y ahora sólo nubes negras que sueltan lagrimas, y un ave muerta en las manos de mi hermano.

Stephanie  M. Roncal Cotrina

jueves, 29 de diciembre de 2011

lunes, 26 de diciembre de 2011

UN DÍA COMO CUALQUIER OTRO - WALT DISNEY

...Y así después de esperar tanto, 
un día como cualquier otro decidí triunfar... 
decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, 
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, 
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, 
decidí ver cada noche como un misterio a resolver, 
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. 

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades,

y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos. 
Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, 
descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui., 
Me dejó de importar quién ganara o perdiera; 
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer. 
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. 
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, 

es tener el derecho de llamar a alguien «Amigo». 

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, 
«el amor es una filosofía de vida». 
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados

y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; 
aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás. 

Aquel día decidí cambiar tantas cosas... 
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. 
Desde aquel día ya no duermo para descansar... 

ahora simplemente duermo para soñar.
Walt Disney 



domingo, 25 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

La Navidad es...
Es la dulzura del pasado, el valor del presente y la esperanza del futuro. Es el deseo más genuino de que cada taza se rebase con bendiciones ricas y eternas, y de que cada camino nos lleve a la paz, a disfrutar de la vida con las pequeñas cosas que ésta nos ofrece, a dar lo mejor de ti



Que esta navidad convierta cada deseo en estrella, cada lágrima en sonrisa, cada corazón en dulce para recibir a Jesús. Feliz Navidad...


Te desea Stephanie...

jueves, 15 de diciembre de 2011

RAZONES PARA LEER (FRAGMENTO: COMO UNA NOVELA) - DANIEL PENNAC

Para los amantes de la lectura, que como yo, no pueden dormir sin leer algo...

"Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía."


“El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Vive en grupo porque es gregario, pero lee porque se sabe solo. Esta locura es para él una compañía que no ocupa el lugar de ninguna otra, pero que ninguna otra compañía podría sustituir. No le ofrece ninguna explicación definitiva sobre su destino pero teje una apretada red de connivencias que expresan la paradójica dicha de vivir a la vez que iluminan la absurdidad trágica de la vida. De manera que nuestras razones para leer son tan extrañas como nuestras razones para vivir.”

Daniel Pennac (Como una novela)

domingo, 11 de diciembre de 2011

LA TEJEDORA

El sol quemaba, pero ella no se movía, a veces parecía que ni siquiera respiraba, sólo sus manos se movían al compás del viento que rosaba su rostro sin expresión. Llevaba ya casi una semana sentada a las afueras de su casa entrelazando hilos de colores y formando figuras extrañas pero perfectas, tejía sueños desordenados, tejía sus recuerdos, tejía esperanzas, o tal vez tristezas, “es un shimpironte” decía cuando nos acercábamos a investigar y luego con una mirada nos decía que nos fuéramos.
Como toda mujer de pueblo ella había aprendido a tejer desde los ocho años o tal vez menos; su madre , su maestra, le había enseñado el arte de entrelazar hilos y  con movimientos armónicos descubrir todos los secretos que guardan.
La señora Domitila era una mujer solitaria y callada que escondía su vida a través de los mantos que tejía, o mejor dicho su vida era los mantos y su oficio era el tejer.
Depositaba cada minuto de sus horas solitarias en descubrir entre cada puntada la perfección del diseño.
Los shimpirontes que tejía no los vendía, no los regalaba, ella solo tejía para luego guardar en su casa, por esa razón todos la tildaban de bruja, de loca, pero tal vez solo lo decían por temor o para que sus niños no se le acerquen, habían crecido una infinidad de mitos alrededor de ella.
Mientras las personas del pueblo hablaban, nuestra curiosidad crecía cada vez más, nuestra desesperación por saber que se escondía dentro de la casa de doña Domitila era excesiva hasta que un buen día, entre juegos y bromas, desdimos entrar a su casa y averiguar qué era lo que hacia con sus perfectas mantas.
Aquella noche era profunda y en el cielo no brillaba ninguna estrella, sólo la luna hacía gala de su infinita belleza, los grillos chirriaban sus notas confusas dentro de las pencas rompiendo el silencio eterno de la noche, los magueyes flacos y largos parecían observarnos desde lo alto como advirtiéndonos, todo eso daba una especie de terror a la noche. Y de ese modo nos  fuimos hacia su casa que por alguna razón se encontraba alejada de las demás.
Estábamos a unos pasos y el miedo nos perseguía por instantes, no había nadie, la noche era nuestra única acompañante y era también la única testigo de los que existía en esa morada.
Llegamos frente a la puerta y esta se abrió por si sola impulsada por el viento frío de la noche, entramos y nuestros ojos no daban crédito a los que veíamos.
Una casa, una ventana, la lluvia, la niebla, la tristeza y el recuerdo, acompañados por la perfección infinita de tejidos armoniosos
Un cuarto lleno de mantas, los muebles habían desaparecido dejando un profundo vació. Sólo quedaba una mesa con una pequeña flor al centro de ella, en las sombras, lejos de la luz de de la luna, la melancolía suspiraba en las paredes,  colgadas estaban las fotografías de sus pequeños niños, cuanta felicidad se veía reflejada en los ojos de la  tejedora, una felicidad de la que ahora no quedaban rastros. Nuestros ojos se llenaron de lágrimas, nuestro corazón de culpa, y un dolor  parecido a la tristeza de la misma forma en que la lluvia parece neblina embargó nuestro cuerpo. habíamos tildado a nuestra señora Domitila como una bruja, como una loca, cuando en realidad era un alma sola, y con un corazón cargado de recuerdos, .
De repente, de un pequeño cuarto salió, siempre con su mirada si expresión; pero nosotros veíamos por fin la tristeza de su alma. en el momento que la apareció, lagrimas corrieron por nuestras mejillas y nuestros corazones destrozados latieron rápido, ella se dio cuenta que habíamos descubierto lo que ella ocultaba, tal vez para que la gente no le tuviera pena, no nos gritó y con una mira  nos dirigió hacia la su puerta, no dijo ni una sola palabra pero una sonrisa y una lagrima aparecieron.
A la mañana siguiente todo volvió a ser igual, la señora tejía, la gente hablaba, pero como suele suceder, el pequeño ovillo se enredó en silencio, y Domitila se tornó en el olvido para muchos. 
Hoy cuando veo su casa, ya casi echa ruinas, no puedo evitar ver de nuevo su rostro solitario asomándose entre la belleza de sus mantas y una sonrisa triste se dibuja en mi rostro.  
Una casa, una ventana, la lluvia, la niebla, la tristeza y el recuerdo, acompañados por la perfección infinita de armoniosos tejidos.

Stephanie Milagros Roncal Cotrina

sábado, 10 de diciembre de 2011

Arte

El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.

domingo, 4 de diciembre de 2011

...


Da Igual lo tarde que llegues; si eres importante para alguien, te esperará 

sábado, 3 de diciembre de 2011

Hola Diciembre!



Todos solemos decir lo mismo, pero este año creo que fue el que sentí que se me paso mas rápido! fue un año de muchos cambios para algunos, tal vez cambio de ciudad, de casa, amigos nuevos,gente nueva, en fin todo NUEVO! sera por eso que siento que el año voló 

el último mes del año, llega cargado de fiestas y celebraciones. ¿Todavía alguien no se ha dado cuenta de que la Navidad está a la vuelta de la esquina?
Árboles con adornos navideños, velas, luces, villancicos y como no..  Papa Noel, cargado de regalos!!!. (Los Reyes Magos no llegan hasta Enero…)
Bueno, le damos la bienvenida al último mes del año y parece mentira que el tiempo haya pasado tan rápido, pero aquí estamos, con la Navidad tocando la puerta.
No queda más que decir, sólo un gran:


¡Bienvenido, Diciembre!